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Sobre la neutralidad de red, las peras los huevos y otras hipocresías

Fuente: EITBYa dejé alguna pincelada sobre mis primeras impresiones sobre un debate suscitado por las declaraciones del Presidente de Telefónica en unos desayunos organizados por La Comercial en Bilbao.

Pasado ya algún tiempo y con el espíritu más calmado vuelvo con un tema que creo que es importante y que algunos están aprovechando con un tinte oportunista y populista, de micrófono en micrófono, con un discurso que me recuerda a un presidente sudamericano…(“chévere”?).

Esta cuestión no es nueva. En junio de 2006 ya se intentó que el Congreso de los EE.UU regulase el concepto de “neutralidad de red” y le diera carta de naturaleza jurídica a un principio tácito. Quien puso esta cuestión sobre la mesa de la Comisión de Comercio, Ciencia y Transporte de EE.UU fueron los grandes proveedores de contenidos y no tuvieron éxito. Por aquél entonces era Presidente de la FCC Michael Powel, quien ya defendía este concepto, pero cuya incorporación al Ordenamiento Jurídico no fue apoyada por el Congreso. Digo esto porque ahora, bajo la apariencia de infalibilidad del Presidente Obama y sus acólitos, se grita a los cuatro vientos que el actual Presidente de la FCC Julius Genachowski, amigo íntimo de Obama y al que se le ha dado la encomienda de desarrollar la Sociedad de la Información en este país, es un ferviente defensor la neutralidad de la red. Y si tanto es así, ¿qué le ha impedido formular una propuesta a la citada Comisión para repetir la aventura de 2006? ¿No será que no lo ve tan claro? O tal vez es el Congreso de EE.UU quien no lo ve tan claro..,

Pero dejemos la política a un lado, siempre tan enturbiada por los con intereses espurios de las grandes corporaciones y hablemos precisamente de ellas, de las grandes corporaciones, en este caso de las de telecomunicaciones. No deja de sorprenderme que cada vez que se publica una estadística que compara nuestros servicios de acceso a Internet con los del resto de Europa, las mismas voces que ahora claman por la neutralidad de red, entonces vociferan por lo retrasado de nuestras infraestructuras. No entraré a matizar esas estadísticas (que quien ha tenido que comparar ofertas de operadores de distintos países sabe bien que es como comparar huevos y castañas) pero sí criticaré la falta de criterio económico de aquellos que piden más inversiones (en FTTH, en LTE, …) pensando que son maná que viene del cielo. La UE publicaba en una de sus últimas recomendaciones sobre regulación de NGN’s un dato interesante sobre los costes de infraestructuras de acceso de FTTH. Con los datos facilitados los períodos de recuperación de dichas inversiones ascendían a entre 7 y 10 años.  ¿Invertirían su patrimonio estos que proclaman más inversiones en proyectos con estas tasas de recuperación? No hace falta estudiar un master ni ser profesor en uno para saber que no….

Y es que como me decía mi madre, no se puede querer pera y huevo. Así que quien defiende la neutralidad de red con vehemencia que no critique a continuación la falta de inversión de las operadoras. En un punto de madurez de la competencia en servicios de comunicaciones, la neutralidad de red se regulará por las reglas del mercado sin necesidad de regulación ninguna. Pero claro, ¿para qué profundizar en este análisis cuando lo que vende es clamar la violación de un principio sacro-santo para el que se pide protección regulatoria?

¿Y no habrá algo de hipocresía en quienes corren a las faldas del regulador para pedir la regulación de la neutralidad de red y cuando se aprueba la Ley Sinde se desgarran las vestiduras diciendo que la red no necesita de regulación?

“Maneras de vivir” que diría Rosendo…

A vueltas con la neutralidad de la red

Menuda racha llevamos… Me ausento durante una semana del mundanal ruido escuchando cómo se pierde en un susurro apenas imperceptible la polémica por las propuestas de González-Sinde cuando a mi vuelta, escucho el estrepitoso ruido de los tambores anunciando guerra por la amenaza a la neutralidad de la red.

El primer redoble de tambores lo escuché justo antes de retirarme, el viernes 12 de febrero, y ya entonces tomé nota de unas declaraciones del Presidente de Telefónica que anunciaban guerra. Pero debo confesar que a mi vuelta la sorpresa ha sido mayúscula viendo (leyendo) las espadas en todo lo alto en los más diversos foros.

Por un lado, en boca de quienes parecen haberse autoinvestido de la categoría de guardianes de la red. Aquellos que empleando un discurso visionario se erigen como sumos sacerdotes que velan por los intereses de su iglesia (los internautas). Su visión de cómo deben ser las cosas es dogma de fe; la bondad universal de los principios sobre los que se sustentan sus posiciones las hacen incuestionables. Estos apóstoles de la red que se consideran en posesión de la verdad y a los que es imposible atisbarles una mínima duda en sus homilías me producen desconfianza. Los púlpitos son lugares peligrosos en los que, si se pasa mucho tiempo, el que los ocupa tiende a pensar que está tocado por la Gracia divina. Los iluminados me producen desconfianza.

Por otro lado me he encontrado declaraciones de un ministro que me han dejado atónito. Para este ministro, lo importante para los españoles es que Google invierte más en I+D que todo el programa-marco europeo, lo que quiere decir que hay “una enorme transferencia de recursos que estamos haciendo desde Europa hacia esos buscadores americanos”. Y al parecer, según este ministro, por eso hay que cobrarle un peaje, para quedarnos nosotros con parte de sus recursos. Me recuerda el estilo de Curro Jiménez, un tanto bandolero. Y es que es más fácil esconderse en la Serranía de Ronda para robar que labrar la tierra y hacer bien los deberes. ¿Vamos a cambiar el modelo productivo de este país mirando con envidia a una empresa privada porque tiene su sede fuera de nuestras fronteras y porque hace lo que nosotros no sabemos hacer, que es innovar? Y lo hacen asumiendo sus riesgos, con productos que funcionan y otros que se quedan en un “puf” (ahí están GoogleWave o Nexus One, por citar dos ejemplos).

No haré proselitismo sobre una posición u otra, debo confesar que tengo dudas, y mientras las tenga, sabré que estoy en el camino correcto, el de preguntarme, analizar y pensar, siendo crítico tanto con los tele-predicadores de Internet como con los vírgenes del sentido común.

Volveré a este “block” con mis reflexiones sobre este tema, pero de momento necesito desintoxicarme de lo leído hasta el momento. Seguiremos pensando.