Mickey’s Music Festival. Movies, magic, more.

El año pasado fue a Pocoyó y este año le ha tocado la visita a Mickey en su festival musical del Palacio de Congresos.

La producción corre a cargo de Feld Entertainment (los mismos que producen Disney OnIce) y es de justicia decir que el espectáculo es francamente recomendable, incluso para ir sin enanos (si vas con ellos la experiencia tiene otra dimensión).

Más allá de todas las cosas que me han llamado la atención de la producción (desde que a los personajes se les movieran ojos y boca en un atrezzo que para una fiesta de disfraces iría muy bien pero que hace que bailar con ellos sea casi un milagro, hasta la integración de la pantalla de fondo con el espectáculo) me quedo con el despliegue de “merchandising” que se había dispuesto en el hall. Y por si los espectadores-clientes no querían salir en el descanso, parte de este despliegue entraba dentro del patio de butacas. Y es que los sueños no están reñidos con las palomitas o las camisetas de Donald…

Muy recomendable el espectáculo.

 

¿En qué se parecen Belén Esteban y Julian Assange?

Puede parecer una pregunta peregrina por la obviedad de la primera respuesta: “ninguna”. Pero si buscamos una segunda respuesta, esta vez desde una óptica mediática, tal vez encontremos alguna.

No es objeto de esta reflexión valorar la idoneidad-utilidad-legalidad de las filtraciones de los documentos de los que se ha hecho eco la página Wikileaks.

Lo que me ha llamado la atención de manera suficiente como para reflexionar sobre este tema, es la asimetría en el tratamiento de las filtraciones por distintos medios. Empecemos por la más obvia y tal vez comprensible: el diario El País y el diario El Mundo. El primero (“licenciatario” de los cables filtrados) le ha dado un tratamiento a la noticia que ni siquiera es asimilable al que le dio a la huelga de controladores. En su página web ocupa casi un tercio, con grafismo destacado para darle mayor énfasis. La cuenta de Twitter de este periódico anuncia incansable nuevas “revelaciones” y hasta han creado vídeos en los que el mismo Director del periódico o el periodista que entrevistó a Assange alimentan la cobertura de la noticia.

En cambio en el caso de El Mundo la cobertura es testimonial (por no decir nula) salvo en lo que se ha referido a la detención de Assange. Esta asimetría se puede entender desde la óptica de la competencia entre los dos grupos editoriales. Pero es aquí donde me surge mi primera duda: ¿por qué limitar la entrega de los cables a una cabecera por país? Si en el ánimo de la filtración está contribuir a la transparencia de la democracia (como he leído en algún sitio), ¿no habría sido más transparente hacer entrega de los cables a varios grupos editoriales por país?. A mi me parece que sí…

¿Y la repercusión en el resto de medios? Pues “ni chicha ni limonada”… Las televisiones  comerciales le han dedicado más bien poco o nada. TVE sí ha tratado el asunto en sus informativos, pero desde luego lejos, muy lejos, de la relevancia que le ha dado El País. En el caso de las radios la asimetría es igual o mayor. Salvo Cadena Ser, el resto de emisoras no le han dado relevancia alguna.

Cuando existe esta asimetría en la consideración del interés que tiene una noticia, son muchas las dudas que me asaltan. Porque si uno mira las ediciones online de El País y El Mundo al margen de este asunto, las noticias que se tratan son coincidentes en un alto porcentaje, incluso en la selección de las fotos. ¿Y por qué no así en este caso?

Me comentaba alguien hace unos días que Assange iba a ser como Belén Esteban. Sí, que igual que Tele 5 “estiraba” el “concepto Esteban” para generar horas y horas de programación a bajo coste, Assange iba a jugar el mismo rol para El País.

Tal vez peco de una inocencia pueril negándome en un primer momento a creer esta afirmación, pero cuanto más lo pienso y sigo la noticia, más similitudes encuentro entre ambos personajes… Tal vez al final tenga que darle la razón a quien me hizo caer en esta reflexión…

Wikileaks, ¿qué hay de nuevo viejo?

Hay que ver la que se ha montado con el asunto de lo que en Twitter se ha llamado el #cablegate…

El efecto de la publicación de miles de comunicaciones (cables) de distintas embajadas de Estados Unidos ha sido algo así como la pérdida de la virginidad de la sociedad occidental. O eso nos están queriendo hacer creer… Porque a la fecha (seguirán dándose a conocer más cables en los próximos días) no he encontrado nada que no fuera clamor popular o hipótesis de partida de cualquier analista o ciudadano de a pie. ¿Qué Estados Unidos seguía de cerca a Chávez? Vaya sorpresa… ¿Que en la ONU (templo donde los juegos de espías están teóricamente prohibidos) se espían con la misma naturalidad que quedan a tomar café? No es ninguna sorpresa que incluso algunas películas nos han puesto en la pantalla. ¿Que el Gobierno español no estuvo donde tenía que estar en el caso de José Couso? Aunque sea lo más doloroso de todo, tampoco es ninguna sorpresa.

Lo que sí me sorprenda es la ausencia de crítica y contextualización por quienes lo están haciendo público. Echo de menos más espíritu crítico. Lo que se publica se hace con el tinte intencionado de verdad absoluta, y cuando se entra en el detalle, resulta que son informaciones que un embajador escuchó de un político en una cena, de un asesor jugando al golf o mientras acudía al excusado para evacuar (y es que hay que tener cuidado con las conversaciones que se tienen en los aseos que nunca se sabe quién escucha…).

No encuentro dilema en la publicación en sí misma (siempre que no se ponga en riesgo a personas) pero sí encuentro criticable algo más de contextualización y crítica por cómo se está contando-hay titulares dignos de análisis.

PRISA estrena logo

Pues eso, que el Grupo Prisa estrena accionistas (Liberty), con ellos nuevo Consejo de Administración y de paso también logo, que para su estreno han proyecto sobre la fachada de la emblemática sede de Gran Vía en Madrid.

Que soplan nuevos vientos parece indudable…

Audimetros: misterios sin resolver

Para ver cómo funcionan, verdades mentiras y sus limitaciones para medir audiencias. ¿para cuándo una evolución?

Una visión curiosa de los periódicos “gratis”

¿Las ediciones online? ¿Los gratuitos? NO!! los que acabarán con la prensa escrita son los quioscos… Si se entera Rupert Murdoch de esto le cierra el puesto a la pobre kioskera o coloca a uno de seguridad para cobrar por mirar. Visto en Lima. En Madrid también lo hacemos (no hay más que ver los quioscos de prensa de los aeropuertos…)

Música clásica: un medio de comunicación y una forma de sentir

Siendo una de mis aficiones y siendo un medio de comunicación, no había encontrado hasta la fecha la excusa para hablar de música clásica en este “block”. Pero gracias a mi amigo Aris he disfrutado de 2o minutos deliciosos que son una puerta a un mundo de intensas sensaciones para aquellos a los que no les gusta la música clásica, además de contener otros mensajes dignos de reflexión.

Benjamin Zander es un director de orquesta británico-americano. Es el director de la orquesta Filarmónica de Boston y miembro del Conservatorio de Nueva Inglaterra. Es muy conocido por sus interpretaciones de la música del período Romántico y de principios del siglo XX, en particular de la obra de Gustav Mahler.
También tiene una amplia carrera dando conferencias sobre liderazgo y es co-autor con su pareja,Rosamund Stone Zander, del libro El Arte De Lo Posible (en inglés The Art of Possibility: Transforming Professional and Personal Life ) que ha sido traducido a 17 idiomas.
Que disfruten la conferencia.
Esta charla fue dada en Monterey, California en febrero del 2008, en la conferencia anual de Tecnología, Entretenimiento y Diseño (TED).

Gracias Aris.

Vídeo: especialistas, donde lo digital no llega

Un vídeo espectacular de un especialista saltando en llamas desde un rascacielos. Y es que por mucho “croma” que se ponga y mucha edición digital, a un buen especialista no lo sustituye la mejor post-producción del mundo.

Telemadrid ya emite en HD y tiene nueva web

Tal vez para muchos haya pasado desapercibido porque lo han hecho sin armar ruido ni buscar enfrentamientos con otras cadenas sobre quién es el primero o quién emite más minutos en Alta Definición (HD). Y para mi así habría sido si no hubiera sido por un mail que me advertía de que desde el viernes 29 Telemadrid emitiría en Alta Definición (HD) toda su programación simultáneamente a su emisión tradicional en calidad estándar (SD).

De esta manera, Telemadrid daba un nuevo paso en la emisión en pruebas de su canal “Telemadrid HD”, que arrancó el pasado 17 de febrero con las retrasmisiones de los partidos de la Champions League, y  que supuso la primera retransmisión en HD de la Comunidad de Madrid.

Telemadrid HD  permitirá disfrutar totalmente de  la mayor resolución y calidad que aporta esta tecnología en partidos de futbol, películas y series donde la producción original sea en Alta Definición y también mejorará la calidad percibida por los espectadores en aquellos programas producidos en calidad estándar,  gracias a que los mismos  serán convertidos a HD mediante equipos de última generación.

El estreno en Alta Definición de la Liga BBVA fue el partido entre el F.C. Barcelona y el Sevilla, del sábado 30 que fue el primer partido de la liga española que se emite en Alta Definición por una televisión en abierto en la Comunidad de Madrid.

Y llevado por la curiosidad me fui a visitar su web, descubriendo un nuevo diseño que me ha gustado por su claridad y orden en los contenidos y por su espacio dedicado a “televisión a la carta”. Le hacía falta una actualización a la web de la cadena autonómica y el resultado creo que ha sido de lo más satisfactorio en un esfuerzo por adaptarse a los cambios en el medio. Enhorabuena.

 

 

TDT en versión original? JA!

Después de tantos meses sin actualizar este humilde “block”, entre idas y venidas al otro lado del charco, ha sido un momento de reposo el que me ha llevado de nuevo al teclado. Y bastante cabreado.

El momento de reposo en cuestión  me ha puesto delante del televisor con el capricho de ver una película en versión original y aprovechar así una las (supuestas) ventajas de la TDT. Pues bien, selecciono cambiar el idioma y perfecto, el audio de la película es el original. Pero pasados unos minutos, sin tocar ningún botón, los actores vuelven a un acento que me es más familiar, al castellano de todos los días. Asombrado, vuelvo a seleccionar con el mando el cambio de idioma y vuelve a sonar la versión original. Pero, pasado otro momento… pues eso, que vuelve la versión doblada. Y así repetidamente.

¿Por qué? Pues porque la señal tiene micro-cortes (cuestión de décimas de segundo pero que son apreciables incluso sin cambiar la versión del audio) y cuando el receptor vuelve a recibir la señal que perdió durante esas décimas de segundo, ya no se acuerda de que el idioma era otro distinto al predefinido.

Francamente, entre la programación que están ofreciendo los nuevos canales (que mejor sería dejar una carta de ajuste), la reordenación de frecuencias que está al caer y que vamos a pagar entre todos (pero mira que son malas las prisas, que no había obligación de apagón hasta 2012…) y las deficiencias técnicas (en mi caso es la cuestión del idioma, pero hay algunos que viviendo en la costa no ven nada de nada) a mi esto de la TDT me parece que es mucho ruido y … eso, pocas nueces.